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Vacaciones de verano: tips simples para lograr mejores fotos
Descubre cómo mejorar tus fotos en vacaciones de verano con tips simples sobre luz, encuadre y retratos, ideales para playa junto a Canon.
Las vacaciones de verano no solo marcan una pausa en la rutina, también se convierten en el momento perfecto para capturar recuerdos que quedan para siempre. Playa, lago o campo: el verano chileno ofrece escenarios únicos y llenos de luz, y con algunos ajustes simples es posible lograr fotografías mucho más atractivas, incluso sin experiencia previa ni equipos profesionales.
Uno de los factores más importantes al fotografiar en esta época es la luz natural. Según explican especialistas de Canon, el sol del verano puede ser un gran aliado si se usa correctamente. La recomendación principal apunta a evitar las horas de mayor intensidad, especialmente el mediodía.
En su lugar, conviene fotografiar temprano en la mañana o al final de la tarde, cuando la luz se vuelve más suave y cálida. Esta franja horaria, conocida como la “hora dorada”, resulta ideal tanto para paisajes como para retratos.
La dirección de la luz también cumple un rol clave. No genera el mismo efecto fotografiar con el sol de frente que hacerlo de costado o desde atrás. Jugar con estos ángulos permite reducir sombras duras, evitar contraluces innecesarios y resaltar los elementos que realmente importan dentro del encuadre.
Playa, lago o campo: cómo aprovechar cada entorno
En la playa, la arena y el mar reflejan una gran cantidad de luz, lo que puede confundir a la cámara. Ajustar ligeramente la exposición o activar el modo HDR ayuda a equilibrar la imagen. Buscar ángulos laterales y sumar elementos como quitasoles, tablas de surf o huellas en la arena aporta profundidad y contexto a la fotografía.
Cuando la luz resulta excesiva, el uso de filtros puede marcar la diferencia. Un filtro de densidad neutral (ND) reduce la cantidad de luz que entra al lente, mientras que un polarizador circular (CPL) ayuda a controlar reflejos en superficies como el agua o el vidrio. El tamaño del filtro depende del diámetro del lente, dato que suele aparecer en su anillo frontal.
En lagos y zonas rurales, los reflejos en el agua, los caminos y la vegetación funcionan como recursos visuales muy potentes. Líneas naturales como muelles, senderos o cercos guían la mirada y mejoran la composición. En estos escenarios, usar el modo paisaje o una mayor profundidad de campo permite capturar mejor los detalles del entorno.
Atardeceres, retratos y selfies bajo el sol
Los atardeceres, clásicos de las vacaciones de verano, requieren medir la luz en el cielo y no en el suelo. Así se conservan los colores intensos y naturales. Incluir siluetas en primer plano —personas, árboles o rocas— transforma una postal típica en una imagen con mayor identidad.
Para retratos y selfies, lo ideal es evitar el sol directo sobre el rostro. Buscar sombra natural o superficies claras que reflejen la luz suaviza los rasgos y evita sombras marcadas.
En selfies, sostener la cámara levemente por sobre el nivel de los ojos y activar el modo retrato ayuda a lograr un resultado más favorecedor y profesional.
«Muchas veces no se trata de tener el equipo más avanzado, sino de entender cómo funciona la luz y cómo posicionarse frente a ella. Con una cámara básica o incluso con un lente estándar, cualquier persona puede lograr muy buenos retratos si se toma un momento para encuadrar con intención».
-José Méndez, Professional Market Rep de Canon Chile.
Más allá de la técnica, observar antes de disparar sigue siendo clave: limpiar el lente, elegir el encuadre y pensar qué historia se quiere contar hace que cada imagen sea más auténtica.
Porque en vacaciones, más que acumular fotos, se trata de guardar recuerdos: la luz del verano, los rostros relajados y esas pequeñas escenas que, con el tiempo, se transforman en grandes historias.